La de nunca acabar;
por eso deben irse todos los que gobiernan actualmente el Perú: Parlamentarios,
Ejecutivos, Poder Judicial. Lo importante es que se irán, deberían, antes de
los cinco años, pero...se irán y la población debe recordar de que no vuelvan a
ser elegidos, porque ninguno da la medida de gobernar para el país; se sacan
los ojos desde sus partidos políticos para conservar sus sueldos y
bonificaciones; de la misma calaña: de extrema derecha, extrema izquierda,
centro; como en Sodoma: ninguno sin pecado para salvarse; y con hasta
manipulación externa.
La cizaña inunda la
sociedad peruana, con sus expresiones de odios, envidias de acomplejados
periodistas, con orígenes en la mediocridad de sujetos que lanzan mentiras para
mantener desordenado al país, hundirlo como lo está Venezuela.
La enfermedad en
Perú, es la política, la politiquería con carta libre para la mentira, la
acción muy activa de pequeñísimos grupos que no se les pone en su lugar legal;
que van actuando acá y allá en el país; tengan por seguro que después de la Tía
María, buscarán otro foco, financiados por quien sabe quién, interno o externo.
Los peruanos de bien,
tenemos derecho y obligación a la defensa.
Ω
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