Algún día, los peruanos, los sudamericanos, los
latinoamericanos, crearemos sociedades donde no haya desamparados; donde
humanos, niños o viejos no sean anónimos, donde, si un anciano, una pequeña
niña, tiene que salir a la calle a vender algo lo haga no porque lo necesite,
sino porque sea algo de su voluntad, de su libertad; porque los Estados latinoamericanos,
donde las sociedades de nuevas razas y culturas, no los han abandonado.
Porque la codicia, la prepotencia, el querer ser dueños del
mundo explotando a países pobres, ignorantes; el despotismo de la fuerza infame
de las bombas sobre las ciudades, el creerse de razas superiores, civilizaciones con derechos
divinos para la esclavitud; que sólo para ellos son los conocimientos
adquiridos por la ciencia y las producciones de las incontenibles tecnologías,
en producciones ilimitadas por las organizaciones en empresas privadas y
públicas, usando las materias primas de países menos desarrollados; todo eso
haya sido superado a categorías humanas superiores, nunca vistas en la historia
trágica de la humanidad.
Algún día…algún día…
Ω
