Los peruanos y
peruanas, no dogmáticos, no fanáticos, como los comunistas de Venezuela,
debemos analizar la situación social, política y económica de nuestro país,
mirar al bicentenario, para no repetirlo en lo nefasto.
Somos un país del
tercer mundo, es decir, pobre, semi ignorante; no por nuestros recursos, sino
por nuestra ignorancia, en ciencia, tecnología, en manejo empresarial, y
repartos equitativos de lo producido por empresario, trabajadores y burocracia;
para procesar nuestros recursos naturales y convertirlos en bienes que puedan
comprar el mundo; tal como los hacen los países del primer mundo; desde que crearon
la revolución industrial y con ella la transformación de lo que provee la
naturaleza, para enriquecerse a costa de las ignorancias tecnológicas de los
demás.
A lo largo de la
historia, ningún gobierno, representante de clase, ha podido llevar al primer
mundo al Perú, entendiendo esto de primer mundo, en nula pobreza o controlable,
que es indicador del bienestar de todo lo demás. Nunca hemos podido disponer de
estadistas para ello; los líderes, aun con toda voluntad, no han podido ello.
El sistema político
no selecciona a los gobernantes, que se apoderan de los gobiernos para sus
beneficios, lo estructuran en colonia eterna. No llegan al poder, los mejores ciudadanos,
sino los más chapuceros, apoyados por audacias de políticos zánganos casi
siempre.
En esta realidad, no
pudiendo por ley contratar en el mundo un buen gobierno, debemos escoger entre
lo que tenemos. La mentira política, la manipulación es libre en un país de
baja cultura cívica, donde las leyes se hacen a la medida para el coloniaje
nacional o desde fuera.
Los palabreadores,
manipuladores de esas conciencias cívicas limitadas, encajonadas en leyes
electorales que se hacen en el camino, se imponen con la mentira, el
dogmatismo, la codicia, el oportunismo. Qué gobierno democrático positivo desde
el señor Toledo, tenemos hasta ahora; la deuda externa silenciosamente va
creciendo como burbuja; como cáncer de mal presagio.
Es tiempo que los
pueblos del Perú, costeños, serranos, amazónicos empecemos a razonar algo y mucho;
no esperar las manipulaciones de líderes incompetentes, de sólo para su
gallinero. Escojamos de entre los ciudadanos actuales, de lo malo lo mejor.
Ω
