Hay que plantear proyectos materiales para la ciudadanía
peruana, más que teorías; luchas como religiosas; puro hablar nada de hechos
materiales como carreteras, puentes, represas, irrigaciones. Hay que reparar
escuelas y hay que decirlo cómo hacerlo; hay que hacer nuevos hospitales y hay
que tener el proyecto; hay que decidir qué hacer con los asesinos, antes que
continuar la lucha política estéril, puro ejercicio de lenguas, como la que se
tuvo con el parlamento disuelto. La ONP necesita revolucionarse.
Abriremos grande el
pico si se vuelve a lo estéril del Parlamento y Ejecutivo anterior. No queremos
al parlamentario tradicional y cavernario; al ministro tortuga o perezoso.
Queremos, necesitamos,
demandamos los peruanos, proyectos, inauguraciones de ellos y cuentas claras; o
irse a sus casas o cárceles.
Ω
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