Hablar de
calidad de fútbol mundial, sudamericano, es hablar del fútbol brasileño,
argentino, uruguayo. La prosapia, los genes, la tradición del buen fútbol
siguen estando en estos países. La estadística es clara, y demuestra también
que el absoluto no existe tampoco en el fútbol, por eso no hay campeones
eternos pero sí con muchos reinados.
En este
espacio del más popular de los deportes en el mundo, el fútbol peruano, y demás
en Sudamérica, buscan actuaciones históricas, que enorgullezcan el espíritu
deportivo de las gentes amantes de los deportes y el fútbol específicamente.
Orgullo que se manifiesta en los estadios, frente a los aparatos de televisión,
emisoras radiales; guardando fácilmente grabaciones de los mejores desempeños.
En estas competencias está un equipo provinciano que se esfuerza por mejores
actuaciones para felicidad de sus seguidores y prestigio de su región.
El fútbol
de clubes, es profesional; o mejor, es de inversión, donde los clubes son
realmente empresas de espectáculo deportivo; con dineros de riesgo y utilidades
como finalidad. Donde se contrata jugadores; es decir por matemática lógica se
tiene que mientras más dinero tenga la empresa, podrá contratar a los jugadores
del más alto nivel; porque existen calidades crudamente; rendimientos que el
tiempo disminuye y obliga a las renovaciones. Esto en toda la estructura del
club o empresa de fútbol, desde la dirigencia administrativa o propietaria, pasando
por el cuerpo técnico, y terminando en los hacedores del fútbol: los jugadores,
titulares, reservas, etc.
Entonces la
matemática, la lógica, nos dice que mientras más dinero posea la empresa, más
probabilidades tiene de estar en los máximos niveles. Y los dineros
provienen de las entradas que pagan los
espectadores (Pero sólo gastan cuando les ofrecen buen fútbol, no son
masoquistas, fanáticos; saben de calidad de fútbol y pagan por esos
espectáculos. Y tampoco pueden asistir tres veces a la semana, semana tras
semana.).
En este
marco, el Melgar avanza lentamente; tiene experiencia; sabe que mientras más se
avanza, más difícil es tener éxito; que para esto deben exprimirse las neuronas:
la dirigencia, entrenadores y jugadores — La hinchada responderá ante el buen
fútbol—, es decir, la estructura de la empresa toda está en lucha.
Entre
tantas variables, hay que recordar la carrera entre la tortuga y la liebre; la
tortuga se movía lentamente, descansadamente, constantemente, porque esa es su
naturaleza, y la liebre, demasiado tarde se percató de ello, por engreimiento,
pobre razonamiento, y por más que corrió con su enorme velocidad, no contó con
la magnitud CANSANCIO ACUMULADO Y DE MOMENTO.
Los
estrategas del Melgar, ya lo han hecho, en medio de dudas y discusiones seguramente;
pero deben entender que el campeonato de la liga peruana, para el Melgar, es secundario;
ya está en un campeonato internacional, donde ganará más honor y el dinero que
es la energía. El equipo que participa, incluyendo a sus suplentes, no deben
participar en el campeonato nacional, hasta que termine su participación en la
Libertadores, En segundo lugar; los entrenamientos deben ser de sólo
mantenimiento, no agotar la musculatura. Claro que opinar es fácil; pero hay
que ser observador; lógico, en otras palabras: científicos; ningún padrenuestro
hará avanzar al Melgar sino se es realista y hace trabajar a las neuronas para
conexiones dendríticas inteligentes.
Ω
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