Las abuelas, hablando de alguien, decían “Ya sé de
qué pata cojea”. Tal vez por ser mujeres, ponían cuidado en eso, para los
amores, para los negocios y demás relaciones. Hay que estar loco para ir a
pelear contra un tigre de bengala que nunca se ha visto y sólo con un garrote.
También aburren diciendo. “Hombre prevenido vale por dos”.
Toda esta
sabiduría, conseguida en generaciones, no en veinte años de experiencia, por
estudio, investigación, es aplicada en los momentos oportunos.
En un campeonato,
de fútbol por ejemplo, o una clasificación que es lo mismo, dos grandes
responsabilidades tienen los directores, entre tantas otras: el plan para jugar
toda la eliminatoria o campeonato y el plan breve para jugar cada partido de
fútbol, inclusive cada tiempo.
Pero al igual que
la pelea con el tigre, debo conocer al rival para enfrentarme; ir a ciegas es
un riesgo, que podría ser fatal. Tal como se dice en música, el violín y el
piano son instrumentos extraordinarios, pero los ejecutantes son una mazamorra
en el suelo. Puede tener cierta confianza para pelear con un tigre, si estoy físicamente,
bien domino mis temores y poseo un rifle de cuatro cañones, y repetición.
A un equipo como
la sub17, no es para semigolearlo y en una etapa; se conjuncionaron las
tácticas opuestas de ambos directores, de allí los números, la relativa y
sorprendente facilidad para los goles; que en el segundo tiempo se corregiría.
No es la primera
vez que la táctica en el fútbol del Mapocho se aplica a sus selecciones: atacar
intensamente los primero 20 o 30 minutos y con ello conseguir dos goles, que
defenderán con todo en el segundo, ya todos cansado porque para ello se juega a
100 por hora, sorprendiendo al desinformado director rival y a los jugadores
que no los advirtieron de ellos y reforzaron por eso minuto la defensa, porque,
como ya se ha visto, si se pone un muro, el rival se agota y cae como pollo en
el segundo tiempo.
En cuanto a la
clasificación de la Sub17 peruana, ya nadie quiere especular; sólo reclamarle
al director que siga el método hasta ahora eficiente; pretender ganar porque se
está en casa y bailar, ya en general al jugador peruano se le cobra un precio:
¡Humildad! ¡Porque
tremenda calidad brilla ya en varios jugadores que no hacen alegrar que para el
mundial habrá renovaciones bien justificadas! ¡Conocer al rival! ¡No subestimar
a nadie! ¡La primera seguridad es la defensa, para eso se construyeron los
castillos!
Ω
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