Según el individuo o los grupos, es desagradable
ver cómo un depredador, un león, caza a una cebra; este animal pastaba
tranquilamente, cuando es atacada y minutos después, ya no existe viva. El león
ha hecho un trabajo para sobrevivir, mientras la cebra hacía lo mismo desde muy
temprano, buscar yerba. Todo ello en un marco de “Leyes Naturales”, conocidas
por depredadores y depredados; fatales.
Los humanos hacen lo mismo; en un marco de “leyes
sociales”. Son tan similares en las conductas para vivir, con sus diferencias
humanas, sofisticadas nada más, en esencia lo mismo.
En las sociedades, los humanos históricamente se
han ido estructurando, para la función económica de sobrevivencia, de acuerdo a
sus talentos naturales; donde no todos los humanos manifiestan igualdad de
carácter pero bien visto, se observa complementaridad para los objetivos; sólo
que una vez obtenidos por los grupos, el reparto nunca ha sido proporcional,
equitativo. Nace así la “Lucha de Clases” eterna; donde la que llega a detentar
poder, abusa de la otra.
En la actividad económica social, humana, se
observan factores humanos con características propias, basadas en un fatalismo
natural para luego manipularse por intereses. Se observa en las sociedades humanas,
inclusive animales, como las abejas, un determinismo, posiblemente genético, al
azar:
a)- se nace y se desarrolla Empresario, el de las
ideas, capacidades direccionales, y capitales propios o prestados y
arriesgados;
b)- se nace y se desarrolla Trabajador; el de las
realizaciones, materializaciones de las ideas de los empresarios;
desarrollables en la experiencia o sistema educativo; y
c)- difícil afirmar si se nace burócrata, como
ejecutor de las leyes sociales, que dirigen las actividades sociales.
Debemos considerar en esta estructura social a los
gobiernos transitorios, que introducen ajuste en la sociedad para un mejor
funcionamiento de ella; especialmente debería ser para justicia real, más allá
de las leyes que benefician o perjudican a grupos sociales.
Sin embargo, en Perú, en plena democracia se
producen aberraciones que ella las permite y la sociedad peruana afectada por
los escándalos de coimeros y coimeados, no se desarrolla, no evoluciona y se benefician
pocos y también desconocidos que así quedarán.
Sin el Trabajador, nada podría existir, desde las
pirámides, muralla china, machu picchu…desde muebles para el hogar, las
oficinas, hasta celulares, automóviles, aviones, maquinarias para hacer carreteras…
la función del trabajador no la puede hacer el empresario, ni obligar al
burócrata o gobierno; en esta lucha por conseguir el reparto de la riqueza
creada por todos de manera justa, hasta ahora, en la historia no ha sido
posible, con proyecciones semejantes para el futuro.
Una justa relación entre el empresario y
trabajador, en un marco de burocracia y gobierno inteligentes y justos, nunca
será fácil; con la prueba de capítulos vergonzosos en la humanidad, con lo de
lucha de clases, sinónimo de dolor, explotación, muerte y riquezas lujos por
otro lado.
Los trabajadores, tienen la función más importante
en el fenómeno económico social y lo justo sería un porcentaje de las utilidades
de los empresarios para ello, cuando la empresa demuestre utilidades al
gobierno, a la burocracia; donde la propia burocracia acceda a parte de los
impuestos, todo ello en un circuito de beneficio, aún con dientes apretados de
los nunca faltantes prepotentes en una sociedad.
¡Trabajador, trabajadora!, ¡siente orgullo de
serlo!;¡ desde la sociedades más sencillas hasta las más sofisticadas, no existirían
sin tus manos realizadoras ¡, ¡desde el campo a las fábricas; lucha por tus
derechos, no para hundir la nave común que es la sociedad donde también existes
¡
Ω


No hay comentarios:
Publicar un comentario