Es racional y
enteramente justo el pedido del alcalde tacneño –tarateño, al Gobierno peruano,
al Estado peruano. Que las autoridades sean más finas en la relación con la ciudadanía.
Si me van a regalar
zapatos en mi cumpleaños, porque los necesito urgentemente, al menos pregúntenme
cuanto calzo, no sea que sean muy chicos y maldiga por ello.
Los tacneños agradecen
al gobierno del presidente Vizcarra por empezar a resolver el problema histórico
del agua, en la valerosa Tacna; pero
repitiendo, la diplomacia y amplia cobertura sobre la ciudadanía, siempre será previsora
de problemas, tantas veces causados por ingenuidad, poca inteligencia o
apresuramientos.
Hay que dejar
satisfecha a toda y todas la comunidades; saber cuándo aplicar la fuerza porque
también es necesario ello.
Los peruanos no
debemos olvidar nunca, que aún no somos una sola nación, con iguales
sentimientos y especialmente pensamientos; que para entendernos, debemos
considerar ello; con mucha paciencia y sabiduría.
Que una sola
nacionalidad, empezando por el espíritu, es posible entre los peruanos? Claro
que sí! Vean las banderitas rojas y blanco en cada chocita en las fiestas patrias! Vean
y escuchen los gritos de alegría, en todo el territorio, como uno solo, cuando
la selección peruana hace un gol; o una sola lágrima enorme expresa la pena en
las derrotas.
Los peruanos, nos
guste o no, con aquello de razas puras, llegaremos a formar una neorraza; pero
en el tiempo; cuando felizmente muchos racistas de hoy, ya no estén; pero,
mientras, respetémonos y consideremos que si a mí me agrada la cerveza o el
vino, otros aun gustan de la chicha o el masato; aunque en la actualidad, no lo
entendamos por qué.
Ω
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