Cuando se lee y
analiza la mitología griega, análisis aun sabiendo que era fantasía, y que aun
así, debe guardar cierta lógica, para no embrutecernos del todo, en el capítulo
de la lucha del machote Hércules contra la Hidra, serpiente con la propiedad de
que cuando le cortaban la cabeza le salían al toque dos, y así hasta tener
muchas y destruir al enemigo o víctima contra la cual luchaba, advertido de
esto, Hércules, cortaba una cabeza y quemaba el muñón o cuello con lo que
impedía que nacieran cabezas y así pudo derrotar al astuto monstruo político.
Si nos enseñaron que
más piensan dos cabezas que una, uno se pregunta qué pasó con la hidra; la
respuesta es simple, si bien mientras más cabezas más ideas, también es cierto
que las decisiones de un individuo o grupo recae o debe recaer siempre en uno
sólo; así nació, en la misma Grecia antigua el concepto de Dictador: un solo dirigente
en las situaciones graves.
El problema y
fatalidad para una sociedad, se da en los países donde llegan a los gobiernos
comunistas, vía democrática, ante las corrupciones en la democracia
neocapitalista y el fácil manipuleo del voto chusma, del poco cívico; no se quieren
ir, como en Venezuela, Bolivia.
Sólo queda un pequeño
paso para que las mujeres sean prescindibles, innecesarias; donde su parte del
placer el hombre lo encuentre diversificado, y sin responsabilidades, no en una
sola hembra, para toda la vida; y siendo, en todo reemplazables...se habrá
entonces impuesto el enfoque de género, que se está infiltrando, astutamente,
en estos colegios de maricas.
El hombre tiene sus
funciones dentro de la familia y puede apoyar otras; igualmente la mujer, que
sale a la calle a buscar trabajo cuando no hay hombre, cuando el hombre no
encuentra trabajo, o le tocó una mala pareja; pero ambos tienen funciones bien
definidas dentro de la familia y la sociedad.
No confundir, el
hombre puede, y debe, apoyar en el hogar en tareas declaradas femeninas, como
limpiarle el trasero a los mocosos, pero por principio de orden, no es su
responsabilidad. Cualquier organismo dirigido por más de una cabeza, fracasará,
porque ambos quieren mandar, por adoctrinamiento, y el sistema se derrumba; se
produce la indecisión y el caos; y esto es precisamente el objetivo de confundir
los roles entre hombres y mujeres, desde niños, con pretextos de igualdades de
derechos que deben darse, como derechos sociales, laborales.
El enfoque de género
es aún una hidra que hay que combatir.
Ω

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