En el conocimiento popular había un dicho: "El que
apurado vive, apurado muere". Esto tiene que ver con la frecuencia
cardíaca. La del ratón es bastante alta, lo que le permite una combustión muy
veloz y por ello desplazamientos que casi no vemos al ratón que corre frente a
nuestras narices, pero ello le desgasta, esta producción de energía tan
intensa.
Por otro lado,
tenemos a la paciente tortuga, perezoso o caracoles y babosas; no se apuran por
nada, especialmente las babosas. Luego, ¿quieres vivir más? , pues haz las cosas
lentamente, como las babosas, especialmente cuando te dirijas al cementerio.
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