Los países desarrollados, los productores de armas asesinas
y su creación de mercados para la guerra, llevan al límite de la farsa sus
demostraciones de superioridad.
Las mujeres, las
hembras de todas las especies, nacieron para crear vida y mantenerla viva, con
apoyo de los machos, no para quitarla; dejando debajo de los escombros de sus
hogares, escuelas, talleres, sus ciudades en ruinas por los bombardeos
despiadados, los cadáveres de niños, ancianos, mujeres, hombres de paz y
libertad.
Hace unas semanas, en Perú, en una actividad social, cívica,
a militares de alto rango, en símbolo de paz entre los géneros, se les puso
mandiles rosados; ahora vemos a hermosas muchachas amenazar con armas de
muerte; exhibiciones en todos los países desarrollados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario