Cuánto recurso humano
desperdiciado, por una sociedad donde grupos de poder imponen sus filosofías.
El mantenimiento de las dos clases humanas
desde que se formaron la sociedades: las de arriba, pocos y con control social
absoluto, ya económicamente, manteniendo en límites de sobrevivencia, con control
educativo, policial, militar o a través de religiones como control político, a
través de la ignorancia, del sufrimiento que debilita tanto la moral que impide
la lucha, la protesta; y muchas, las de abajo, sin más capacidad que la de sus
músculos y su limitada y controlada formación educativa, para mantenerlos
siempre como siervos, por medio de la ignorancia, cultural y religiosa de la
aceptación, más la fuerza de leyes creadas por las de poderes.
Aun la filosofía en
las sociedades humanas sigue siendo idealista y no racionalista. A los déspotas
se les ocurren las ideas de que unos nacieron para dormir en colchones muy
cómodos, y otros en el suelo, sobre paja, sin que esto les importe. Cuando el racionalismo, la ciencia, con tecnología y
organizaciones de producción como son las empresas, privadas o públicas, más
las capacidades de la naturaleza, demuestran la capacidad humana de producir para
la vida de 50 mil millones de personas en estos tiempos.
Nunca habrá, por el
lado de los poderosos, de extremas derecha o izquierda comunista, voluntad para
eliminar la falsa pobreza, artificial, calculada, para eliminar que todos los
humanos del mundo puedan tener una vida decente, humana, con suficiencias
materiales, porque son posibles por la ciencia, cuando esta se imponga como
filosofía humana.
Luego, no es verdad
que el humano tiene muchas necesidades y pocas capacidades de satisfacerlas
para todos; donde unos son privilegiados y las mayorías, no. La ciencia, puede
producir en cantidades y calidades prácticamente ilimitadas; pero solo posible,
cuando los humanos débiles, adquieran poder, en primer lugar cultural libre, no
dirigido como droga, y los poderosos se vuelvan racionales, auténticamente
civilizados.
Ω
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