Existe una idea,
mejor un sentimiento repugnante en las clases de poder: prepotentemente,
despóticamente, asignan a los trabajadores una cantidad de salario, pero no
más; aun pudiendo duplicar, triplicar los salarios; ellos deciden, tienen el poder
para no concederlo ¿Por qué?
Habría que rebuscarlo
en los tuétanos de la aun existente clase monarquista con sus complejos de superioridades
sociales, de que la nobleza viste de seda, habiendo para todos, la plebe debe
vestir del más burdo algodón; si esto no es malformación psíquica qué es.
Realmente no vivimos
en repúblicas; peor con el comunismo, degenerado del socialismo; tanto la burguesía
del lado neoliberal de los países capitalistas, como de los comunistas en las
sociedades de esa ideología, viven como reyes, duques y todas esas castas
creídas desaparecidas.
Ω
No hay comentarios:
Publicar un comentario