Habrán más oportunidades, si metes dentro de tus
características, patear 20 veces, en cada partido, desde distancias fuera del área como tu
disparo Aquino; aunque falles diez, si la onceava se convierte en gol, puede
ser de triunfo.
El hacerlo así, es
más responsabilidad del entrenador por supuesto, pero dentro de la cancha la
responsabilidad es del jugador, de su inspiración; porque no existe entrenador
perfecto, que esté en el límite de su racionalidad.
No pensar como los estúpidos, que porque fallas una vez
no debe repetir. La probabilidad está contenida en las posibilidades que son la
cantidad. No hace mal pensar con cierta profundidad.
El horizonte del fútbol es infinito Aquino; para los
peruanos puede empezar en nueva etapa ahora; pero sólo con dirección racional,
no la tradicional de colleras, indisciplinas como la argentina.
No más
compadrazgos, ni caporales en el equipo, jefecillos, liderillos, indisciplinas.
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