Un animal tan delicado y bello, viviendo en uno de los
lugares más inhóspitos. ¿Cómo puede una lana tan fina proteger del feroz frío,
radiación, alturas?
Sólo el que conozca las alturas de la cordillera de los
andes, sabrá de la soledad que vive en ellas, pero aun así, de pronto en
aquellos glaciares páramos aparece estas princesas con su andar arrogante, ojos
enormes, castaños; desconfiada que cuando huye lo hace con la gracia de una
bailarina de ballet.
Sin embargo, toda moneda tiene dos caras, en la otra están
los depredadores, el puma, el oso; la naturaleza misma con sus exagerados
fríos, su sequía; y el más perverso de todos: el humano; las cazan, las matan
por su lana y unos pocos dólares.
No hay comentarios:
Publicar un comentario