Los volcanes son semejantes a chimeneas, por donde el calor
del núcleo del planeta, sale a la superficie terrestre, arrastrando materiales
a enormes temperaturas y produciendo otros fenómenos que pueden ser desastrosos
para la humanidad.
El planeta Tierra tiene su propia vida geológica; semejante
a los astros del universo. Después del Big Bang, no había materia, toda la
realidad del cosmos eran energías puras en diferentes clases, que se alejaban
de ese lugar de la gran explosión a la velocidad de la luz; donde las energías
básicas eran y son las Gravitacionales-Magnéticas y la Térmica.
Pero pasando el tiempo cósmico, las energías se convirtieron
en materia, formando planetas, satélites, asteroides y meteoros; todo ya de
materias en estados sólidos, líquidos, gaseosos o pastosos; mientras,
permanecen al estado de energías puras, las estrella, los núcleos de las
galaxias.
Después del nacimiento de la Tierra como planeta y orbitada
por la Luna; ambos se fueron enfriando; en una estructura de núcleo metálico,
básicamente de hierro y níquel, y corteza no metálica, con preponderancia de la
sílice.
La corteza terrestre o nata, envolvió al núcleo, que
aislado, no perdió calor; además por la acción de otro aislante como la
atmósfera. Pero este núcleo siempre se habría paso hacia su exterior por los
llamados volcanes; millones de ellos al comienzo del planeta, con una
superficie que era una mazamorra; pero aún siguen en su fenómeno actualmente y
hasta que el núcleo Terrestre quede frio, sin nada de calor como en la Luna, Marte,
otros planetas y satélites.
Después de estos párrafos sobre la historia del universo y planeta
Tierra, a la velocidad de la luz, tenemos aún a la Tierra desfogando calor
desde su núcleo; arrastrando materias al casi estado líquido, causando daños a
la naturaleza viviente, entre ella a la especie humana.
La humanidad tiene
registrada en su historia, los daños de este fenómeno; que continuarán sin
previos avisos, hasta el enfriamiento total del núcleo y la muerte de todos los
seres vivos; porque el universo y sus planetas como la Tierra, pertenecen a un
proceso eternamente cíclico. El calor que mantiene abrigado a lo que existe en
el planeta, no sólo proviene del Sol, sino que tienen su propia pero finita
calefacción.
Pero el tiempo cósmico, no se mide en los almanaques humanos,
donde la existencia de estos, no son sino millonésimas partes de un grano de
arena del más grande de sus desiertos. Tal es la complejidad de lo cósmico; que
si los humanos lo comprendieran, no se matarían por codicias, por prepotencias,
entre ellos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario