Tal vez los pueblos más inteligentes sobre política,
gobierno de los pueblos, hayan sido los antiguos griegos.
Conocedores de las
naturalezas humanas, especialmente en temas de política para gobernar las
sociedades, pensaban, para las elecciones democráticas de autoridades, pensaban
que cualquier ciudadano o habitante no debía elegir, ni ser elegido; sólo
algunos que reunían muy superiores características.
Luego de hecho no votaban los esclavos, las mujeres, los
jóvenes. Los más respetados, igual que hasta en primitivos pueblos, los más
considerados, eran los ancianos por el contenido de experiencia.
Los seres humanos, se clasifican en hombres y mujeres, en
porcentaje iguales, por naturaleza. Ya por anatomías, fisiologías, definidas
por la naturaleza, presentan diferencias; donde el hombre o macho, es muscularmente
más fuerte y veloz que las mujeres o hembras; pero la musculatura de las
hembras son mucho más resistentes que los varones. En una carrera de
resistencia, primero se cansan los varones en igualdades de entrenamientos.
Pero la diferencia más
importante, y que no se quieren reconocer o considerar, por la enfermiza
consideración de que “todos somos iguales”, está en lo psíquico; se confunde
derechos sociales con naturalezas físicas,
sentimentales, mentales. Los hombres son más lógicos que las mujeres; las
mujeres son más de sentimientos, emociones: el hombre decide más por su
pensamiento, mientras la mujer lo hace por su sentimiento. Por eso siempre se
ha pensado que a la mayoría de mujeres no hay que exigirles pensamiento profundo,
en ningún campo cultural; será por eso que no hay sinfonistas, ni grandes
pintoras, matemáticas, científicas; por supuesto con la excepciones a la regla.
Sobre estas características es que también se dan las
elecciones políticas; especialmente en los pueblos subdesarrollados; donde toda
la población con derechos a votar, lo hacen; las mujeres se guían más
intuitivamente por una cara de varón hermosa, porque les hubiera gustado que
fuera su marido; tienen un Antivoto, porque le antipatiza la candidata gorda,
que dicen que es así…
Es muy difícil que en un país subdesarrollado, democrático,
republicano, sus electores femeninos tengan suficiente nivel cultural, cívico
para elegir candidatos de capacidad para gobernar, sin uñas grandes. ¿Y los
varones? Generalmente pertenecen ideológicamente a algún partido político;
mientras una masa de indeciso, finalmente deciden las elecciones cuando se les
sabe manipular.
Tal vez los gobiernos políticos deban desaparecer para dar
paso a los gobiernos de gerente capacitado para los cargos y fácilmente removibles
por corrupciones. Considerar todos los aspectos de un gobierno como los cargos
en una empresa privada.

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