La Tierra
tiene varios movimientos simultáneos: Traslación, junto con la Vía Láctea por
el espacio vacío infinito, por un tiempo desconocido, junto con el movimiento
de expansión del Universo; Alrededor del núcleo de la Galaxia, en una de sus
espirales; Alrededor de la estrella Sol; Alrededor de su eje inter polar; y el
más importante, Oscilación o vaivén en el eje inter polar, con punto de
oscilación en el centro del planeta.
Este
movimiento, con respecto al Sol, que consiste en que por un semestre casi
exacto, el Polo Norte se inclina unos pocos grados hacia el Sol, hasta cierto
límite por ello y se detiene; mientras el Polo Sur se aleja de él. Esto provoca
las estaciones; cuando el hemisferio norte se acerca al Sol hay más radiación
captada, que entra directamente sin rebotar en la atmósfera; es primavera, es verano; mientras al revés, en
el sur, se hace otoño, luego invierno. Estos movimientos, se repiten
cíclicamente desde la construcción de este planeta.
La
estructura, semejante al de una naranja, de la Tierra, hablando paralelamente,
y semejante en proporciones en esa fruta; el núcleo ferroso de la Tierra,
es enorme respecto a su cáscara o corteza— 10 mil kilómetros de diámetro,
frente a 300 kilómetros de espesor de corteza; con valor semejante el espesor de la atmósfera—; de manera semejante
es la relación en la naranja, entre
pulpa y cáscara.
El continúo
enfriamiento del núcleo terrestre, provocó, y continúa, la disminución en
diámetro y su separación de la corteza ya solidificada y rígida. En algún
momento de este proceso físico, se tenía al núcleo separado de la corteza;
bailoteando como en una nuez, y ambos con los movimientos provocaron el resquebrajamiento de su
corteza, formándose las placas tectónicas; sus caídas violentas sobre el núcleo
líquido y pastoso, la reacción de este empujando la placas hacia la superficie
y con ello formándose las cordilleras con arrastres de minerales diversos y
fundidos; dejando abiertas chimeneas en toda la superficie, los volcanes.
En el nuevo
cuadro estructural de la Tierra se tiene ahora: placas tectónicas, unas sobre
otras frotándose por los movimientos terráqueos, y provocando en su
superficies, fenómenos, entre otros los terremotos. Tsunamis; vibraciones y
movimientos por los acomodos de estas placas o pedazos de corteza terrestre.
Pero, es en el movimiento complejo de
oscilación, pivoteando en el centro de la tierra, o en la mitad del eje de
vaivén, el más significativo; porque al retroceder un polo y avanzar el otro, los
polos se detienen en un momento y se
disponen a regresar en sentido contrario,
mientras que por inercia, las
placas quieren seguir moviéndose. Esta situación, por estar separados o no
unidos núcleo y corteza, produce terremotos de diferentes grado simultáneamente
en todo el planeta.
Estos cambios en la inclinación de los polos,
se da dos veces al año; entre Febrero-Marzo,
en verano para pasar a Otoño, del hemisferio sur, y Setiembre-Octubre para
pasar de invierno a primavera, en el mismo hemisferio; lo opuesto es en el
hemisferio norte. Al detenerse el movimiento de vaivén como se dijo, las placas
patinan al máximo grado por la inercia, y producen los terremotos más extensos
y continuos, de polo a polo— También hay terremotos por causa de volcanes, pero
son más localizados y suelen ser espantosos.
Desde el
nacimiento de la Tierra, y mientras exista, con su estructuración, en núcleo
líquido y/o pastoso y corteza de rocas sólidas, se han producido los terremotos,
que muchos daños, apenas evitables, hacen a las vidas de los humanos y sus patrimonios.


No hay comentarios:
Publicar un comentario