El
conocimiento, no sólo es placer mental, es también de utilidad práctica, que permite
tener una vida mejor; lejos del mundo salvaje donde no sólo existe incomodidad,
sino, no es segura la vida misma.
La humanidad,
ha ido evolucionando, desarrollándose muy lentamente, en conocimiento y en su
capacidad mental, para entender mejor el mundo en el que vive, y puede
transformarlo para su comodidad y seguridad. Este avance en conocimiento, ha
sido a trompicones; equivocándose, acertando; como dicen los científicos, se ha
ido aprendiendo con la metodología del acierto y error.
En cada era intelectual,
del conocimiento, se han obtenido conocimientos que han sido considerados los
válidos y únicos; con exclusiones, a las buenas y a las malas. Los dogmas
religiosos impuestos tantas veces a sangre y fuego, han terminado por hacer
espacio a otras formas de pensar y de objetivos, como la presencia del
pensamiento científico materialista, para quien nada es verdad si no provienen
del mundo físico, realidad física, percibida y comprobada por los sentidos de
todos; en contraposición a la mentalidad idealista o intelectualista, para
quienes la idea pura, el producto del pensamiento, puede ser realidad física.
Tremendos temas de discusión aún.
Las culturas
cristianas consideraban que sólo era verdad lo contenido en un libro llamado la
biblia, y que lo que no estaba estipulado en él, era falso o que había que
destruir; y lo hicieron de formas violentas como fueron la inquisición, en la edad media europea. Las
religiones siempre le han temido al conocimiento científico que razona con
rigurosa lógica y a la prueba de la demostración para considerar verdadera una
afirmación, un conocimiento. Después de todo, no debemos olvidar que lo de la
religión es un concepto abstracto, que lo concreto son los humanos religiosos,
sacerdotes, que usan las creencias como forma de vida para ellos en la sociedad
en la que se desarrollan.
Siempre
existieron, en los espacios terrestres, enormes cantidades de habitantes; lo
que empezó a diferenciarlos es la nueva forma de pensamiento llamada científica;
audaz y libre. La aparición de extraños y enormes esqueletos, sacudía la
imaginación del pensador científico; ni los filósofos daban explicaciones
de ello. No pudiéndose ocultar
indefinidamente la razón de estos huesos, que necesariamente pertenecieron
alguna vez a seres vivos, el pensamiento libre, basados en los hechos, siguió
su propio camino. Nuevos descubrimientos, en diferentes lugares, fueron
bosquejando un mundo desconocido y desaparecido hacía millones de años; un mundo
poblado por seres fantásticos; donde lo primero que se reconocen en ellos, es
la existencia eterna de depredadores y depredados.
Pero ya no existen,
se extinguieron. Muchas teorías tratan de explicar la razón o razones de su desaparición;
espectaculares como la del gran asteroide que chocó con la Tierra, levanto
enormes cantidades de polvo que como segunda atmósfera, cubrió el planeta,
provocó el cambio de clima y la muerte de estos animales.
Lo que es
reconocible, es que finalmente, es el cambio de clima el causante de la
extinción; pero por razones naturales, donde el responsable siempre ha sido la estrella
Sol. Siempre ha sido y será la causa de la vida y de la muerte, con sus
diferentes clases de energías generadoras de vida, actuando sobre las materias
de la Tierra, en el medio más sorprendente: la materia agua líquida, en
cantidades suficientes; enormes en el caso de la Tierra.
Los dinosaurios no son la única especie, con
razas diferentes, la que existió y desapareció; hubieron otras que quizás por ser
pequeñas, simplemente desaparecieron para siempre, se diluyeron en la materia.
Animales enormes que ingerían ingentes cantidades de alimentos que la
naturaleza no podía proveer; desaparecidos los herbívoros, o al disminuir su
población, también los depredadores se fueron acabando.
Hay
información de la vida de la Tierra que no es mencionada, rara vez se hace, no
se sabe si por algunas razones; después de la era de los dinosaurios, hubo una
era de millones de años sin animales poblando la Tierra; después de eso
aparecen los primeros mamíferos y nuevas eras de seres vivientes aparecen en la
superficie terrestre; los mencionados mamíferos, aves, reptiles, peces en las
agua y nuevos vegetales. La era de los dinosaurios, por razones climáticas, desaparecieron
para siempre; dejándonos como testigos sus huesos petrificados, fosilizados.
La razón de
la existencia de seres vivientes en el planeta Tierra, con su estrella Sol, aún
existe en el misterio; una idea es segura: ninguna especie viviente es eterna.
¿Desaparecerá la era de los mamíferos con su máximo exponente, la especie
humana? ¿Otras especies la remplazará en una nueva era, y quizás, una especie
viviente superior en todo a la humana, especialmente en lo moral, caminará, navegará,
volará por el planeta hasta la extinción definitiva de este planeta solitario y
azul, perdido en el cosmos?


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