El consumo en abstracto, con los consumidores en concreto;
son fuerza inicial, poderosa, en cualquier economía humana.
Pero no tienen la
unidad ni la consistencia de una roca, de una montaña; sino la fluidez, el
individualismo de los granos de arena en un desierto o playa. Se puede afectar
a la arena donde estamos parados, pero la de medio metro allá, ni se mueve. Tal
desunión existe en el consumidor individual, familiar o de otra institución
individual.
Sabemos que la inflación nace en pequeño en espíritus
codiciosos; que suben pocos centavos de precios, pero los suben, que luego como
huayco, arrasa la economía.
Es difícil pensar en
una unidad de consumidores, para bloquear el alza del pollo por ejemplo; basta
con no comprar durante diez días pollo y se verán en apuros; más quien lo
coordina; porque si vas al pescado, este también lo subirán de precio por la
coyuntura. ¿Problema insoluble el del consumo como fuerza directora en la
economía?¿Está en la naturaleza humana de la codicia incontrolable?
Ω

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