La Granada, es una
especie vegetal como tantas; tiene un nombre científico que no es necesario
conocer y que por ello se acabe el mundo intelectual o académico; es una fruta
deliciosa, hasta medicinal para estómagos débiles.
Como la mayoría de
especies, tiene variedades o razas; cada una con sus características que
precisamente permite diferenciarlas. Esta fruta no era comercial y junto con
otras consideradas como humildes, eran sólo de consumo familiar y hasta apenas local. Pero
la globalización comercial, clama por nuevos productos, y entre ellos, las
granadas, empiezan a hacerse un espacio entre las frutas clásicas.
Como decía el origen
de ellas no importa, sólo los espacios especiales donde se han adaptado y son
producidas en altas cantidades y especialmente calidades. Esto de las calidades
se consigue seleccionando de entre sus razas las más valiosas que se volverán
las más comerciales, en un mundo que busca variedades en lo que consume, usa.
Tacna, en Perú, tiene
provincias donde está fruta importada ha encontrado su mejor espacio para la
alta producción en cantidad, calidad, y no tanto en costo; porque siendo las
tierras del valle tacneño, ubérrimas para toda clase de frutas, frutos y
flores, su histórica limitación en las aguas disponibles, siguen frenando su
desarrollo es esas categorías de productos y en la vida humana misma.
Merece un párrafo especial
la problemática de aguas para estas tierras agrícolas finas de Tacna. Problema histórico
porque siempre ha carecido la serena Tacna de cuencas que le provean todo ese
líquido que necesita. Ningún gobierno ha podido ni puede, a pesar de las
tecnologías que pueden poner agua en la Luna o Marte, la ineptitud y desinterés
suficientes de los políticos tacneños y nacionales, no han podido ni les entereza
resolver el problema definitivamente y convertir a Tacna lo que potencialmente
es: un paraíso para la flores, frutas como la granada, frutos como melotes,
sandías, zapallos… amén de la tremenda escasez de agua doméstica.
Arquímedes, cuenta la
historia o la leyenda sobre este sabio de la antigua Grecia, que decía en su sabiduría:
“Dame un palanca y un punto de apoyo y moveré la Tierra”.
Hay que darle a Tacna
toda el agua que necesita, y llenará los mercados de frutas extravagantes y
hermosas como las granadas. Hay gasoductos, hay oleoductos, por qué no
acueductos por tuberías de poco diámetro pero con flujos a alta velocidad desde
las fuentes serranas.
Ω

No hay comentarios:
Publicar un comentario