La especie humana, es
la de menos simpatía en el reino animal. Especialmente en esta era de
libertinajes; del culto a los vicios, placeres, drogas, licores desde la niñez;
sexo casi con cualquiera en la fiestas, homosexualismo que quiere imponerse
como filosofía de vida. El ganar dinero y complacerse aun con la muerte de
semejantes es la moda.
Hay un afán
desesperado por vivir sin protocolos; como una vuelta a las selvas donde no hay
leyes y se impone el más astuto, el más organizado en pandillas, el que
manipula los placeres ante los que recién empiezan y no saben lo que les
conviene, y hasta quienes tuercen las mismas leyes; dejando libres a
delincuentes confesos y encarcelando sólo por la fuerza a quienes realmente no
han cometido delitos, sólo por disponer coyunturalmente del poder político
social.
No se necesita ser
filósofo, científico, para saber que la especie humana tendrá su final; sólo
que molesta que pareciera que ya comenzó otro ciclo de decadencia; las
confrontaciones de los libertinos, de las libertinas contra los racionales que
saben que por ese camino no es.
Adoctrinar a un
futuro ciudadano desde la cuna, por la escuela, es determinar su futura
sociedad.
Ω
No hay comentarios:
Publicar un comentario