Los futbolista
brasileños son muy buenos en ese deporte; los peruanos son buenos. Pero ambos
son seres humanos, con huesos, músculos, sentimientos, pensamientos.
La principal
característica del jugador brasileño, carioca, es su velocidad, casi
instantánea para moverse de donde está parado y desplazarse hacia el campo y
arco contrario. Han practicado intensamente la puntería hacia el arco; de
improviso; todos en movimiento básicamente rápidos; usan la fuerza para
amedrentar al rival; y se dispersan por toda la cancha para debilitar a la
mayoría de competidores. Pero…son de carne y hueso; no indestructibles ni muy
superiores dioses. No hay que salir a buscarlos; hay que esperar como se espera
a una lorna para pescarla.
Los brasileños,
son muy buenos; los peruanos son buenos. Lo demás, son hechos.
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