El fracaso del
Parlamento disuelto, fue el haberse politizado, dejarse politizar 100%;
olvidándose de lo económico, que es el interés de las poblaciones, opuesto al
interés de los políticos profesionales que viven del estado.
El caso Keiko es de
abusos de poder, prevaricatos, que el TC mira para otro lado, por tantas
razones personales, dudosa imparcialidad; esto enfureció e hizo perder el
control mental y objetivos de ser parlamentario; especialmente a las grandes
bancadas.
El Legislativo y el
Ejecutivo se desataron en una lucha de gallinas cluecas, que peleaban sobre los
pollos lastimándolos; pollos que equivalen aun a la economía y poblaciones; que
son los que han salido heridos y no se sabe cómo curar; que necesita que las
luchas se detengan por la razón o la fuerza.
El presiente
Vizcarra, debe de abocarse entonces a lo económico; sus ministerios relacionados
directamente con lo de PBI, con economía, debe trabajar intensamente; por
partes y cucharadas, no todo el país simultáneamente; formar equipos de trabajo
de los ministerios con los gobiernos regionales y locales para la acción con
las manos; porque son las instituciones de ejecución, no de blá,blá,blá.
Ya no más lenguas por buen tiempo. Hay
bastante trabajo en los ministerios de Educación, Salud, Seguridad; Trabajo;
Agricultura; Energía y Minería; Vivienda, ordenando lo de invasiones; El
Ambiente; y así atender las problemáticas concretas de las poblaciones más
vulnerables.
Sólo así tendrá
justificación la disolución de un Parlamento que ha sido parte de la
paralización económica del Perú. Hay que abofetear las bocas y felicitar a las
manos trabajadoras; ya se habló demasiado.
Ω
No hay comentarios:
Publicar un comentario