Alegre bate las alas un pichón,
Se va alistando para el primer vuelo,
A mí me late el corazón,
Porque está muy alto, lejos del suelo.
La madre se posa muy cerca a su lado,
Vibran sus alas para inducirlo a saltar del nido,
Yo inmóvil, frío me he quedado,
Ya tiene plumas, pero si no vuela está perdido.
La sugestión le hace temblar las alas,
Me doy cuenta que yo no respiro,
Mi cabeza se llena de ideas malas,
Lentamente, apenas expiro.
De pronto vuela la madre lanzándose al vacío,
Casi junto a ella se ha lanzado el pichón,
Siento en mi cuerpo un gran escalofrío,
¡Está volando! ¡Está volando! He gritado en el balcón.
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